Los sueños también cuestan trabajo

Comparto un fragmento del artículo del Magazine de La Vanguardia sonre la autoayuda en el que he colaborado.

autoayuda

El psicólogo Tomás Navarro observa una cierta tendencia a “demonizar la tristeza y banalizar la salud mental”, y recuerda que “los sueños también cuestan trabajo”. Navarro, que ha escrito un libro titulado Fortaleza emocional (Zenith), cree que la autoayuda “debe dar recursos, enseñar a tomar decisiones”, pero no adoctrinar ni hacer creer a la gente que solamente por soñarlas las cosas suceden.

¿Sabes cómo afrontar los cambios profesionales?

Consejos de Fortaleza Emocional aplicada para la revista TELVA

TELVA

Te presento una serie de cambios que se producen habitualmente a nivel laboral. Para cada cambio voy a proporcionarte tres consejos que te van a ayudar a adaptarte más rápido y mejor; pero antes permíteme que te explique muy brevemente un concepto importante. Un cambio puede evolucionar de manera positiva, negativa o incierta. Ten cuidado con cómo valoras el cambio ya que puedes estar valorando como negativo un cambio que en realidad es positivo o de evolución incierta, hecho que suele ocurrir con cierta frecuencia cuando tenemos que asumir un cambio impuesto que no hemos elegido.

Empiezo en un nuevo departamento  con nuevos compañeros

1. Preséntate rápidamente a tus compañeros, incluso te animo a que mantengas una reunión personal con cada uno de ellos para saber cómo puedes ayudarle y lo que pueden necesitar de ti.

2. La comunicación será tu mejor aliado, así que busca el tiempo y la ocasión para crear canales de comunicación de calidad.

3. No presupongas nada, mejor pregunta. Somos tremendamente malos adivinando el futuro y presuponiendo motivaciones. Recuerda, no te montes películas, mejor pregunta.

Tengo un nuevo jefe

1. Reúnete con tu nuevo jefe para poder conocer sus necesidades, prioridades y rutinas de trabajo y así poder mejorar la coordinación diligentemente.

2. No hagas caso a las informaciones que te hayan llegado del jefe por parte de otras personas, posiblemente estén sesgadas o no sean del todo ciertas.

Cómo disfrutar de San Valentín con pareja o sin

Comparto un fragmento de una colaboración con el VidaCaixablog sobre cómo disfrutar de San Valentin.

Cómo disfrutar de San Valentín con pareja o sinEl psicólogo Tomás Navarro, autor de Fortaleza emocional, coincide con la idea de que la vida en pareja aporta muchos beneficios: “Somos animales sociales y las exigencias de la vida se soportan mejor en compañía”.

¿Cómo conseguir una vida en pareja plena? ¿Qué rasgos comunes reúnen las relaciones saludables? Navarro tiene la respuesta: “Una buena comunicación, una relación de igual a igual, confianza el uno en el otro y capacidad de ayudarse y apoyarse mutuamente. Además de estos factores, debemos añadir otros como los beneficios fisiológicos y psicológicos de la práctica habitual de sexo, de mantener momentos íntimos y la repartición de la carga de trabajo y responsabilidades”.

Por el contrario “un matrimonio tóxico puede provocar muy mala salud”, apunta el psicólogo, por lo que en el caso de no reunir las características comentadas, es aconsejable abarcar el problema y

¿Y si en San Valentín estamos solteros? ¡Quiérete a ti mismo!

Pero no todo el mundo tiene algo que celebrar hoy. ¿O sí? Dedicamos el 14 de febrero al amor hacia nuestra pareja, preparamos cenas románticas y las tiendas se llenan de corazones… ¿Pero por qué no hay un día en el calendario dedicado a celebrar el amor hacia nosotros mismos? La autoestima es, asegura Tomás Navarro, la base para que el amor hacia los otros sea sincero y seguro.

“Quererse a uno mismo es básico, es más, es fundamental”, dice Navarro. Pero no es necesariamente fácil. “Hemos recibido una educación que confunde la humildad con la sumisión, una educación que nos conduce a buscar en otra persona lo que nos falta, con lo que depositamos unas expectativas inadecuadas”, apunta el psicólogo.

“A menudo interiorizamos ‘sentencias’ que han dictado de nosotros determinadas personas como los padres, profesores, pareja, hermanos u otras personas significativas, sin tan solo someterlas a juicio o sin contrastarlas, de tal manera que las damos por ciertas cuando tan solo son opiniones”, remarca Navarro. “La mejor manera de tener una autoestima sólida es tomando el control de tu vida y ganando en independencia”.

Para ello, la receta es clara: Navarro recomienda definir unos objetivos para las diferentes áreas de nuestra vida (relaciones de pareja, familia, trabajo, amigos, deporte o tiempo libre) y trazar un plan para conseguirlos. “No confíes tu futuro a la suerte, es mejor que lo decidas tú y que te lo trabajes tú”, remarca.

Puedes ver la publicación entera en https://www.vidacaixa.es/blog/tag/tomas-navarro/

En San Valentín… ¡quiérete!

Comparto un fragmento de un post del blog Vivir en Flow en el que colaboré.

En San Valentín ¡Quiérete!

El psicólogo y autor de Fortaleza emocional, Tomás Navarro, identifica tres trastornos relacionados con la autoestima:

  • Baja autoestima: Las personas con baja autoestima no se quieren, se dejan manipular, tienen un mal concepto de ellas mismas y se sienten inseguras y poco capacitadas.
  • Elevada autoestima: Estas personas tratan con desprecio a sus congéneres, sobrevaloran sus propias capacidades, son incapaces de asumir un error y se autoengañan para salir beneficiados de las continuas comparaciones que realizan.
  • Autoestima inestable: Estas personas tienen baja autoestima cuando deberían tenerla alta, lo que les provoca inseguridad, como por ejemplo a la hora de tomar decisiones, enfrentarse a un proyecto o conocer a nuevas personas. Pero por otro lado muestran una elevada autoestima en situaciones donde debería de ser más moderada, como por ejemplo a la hora de aceptar consejos, de cuestionarse sus actuaciones o de aprender y dejarse guiar.

Ya sabemos cómo NO tiene que ser la autoestima, pero ¿cómo SI tiene que ser? Navarro lo desvela: “El punto de partida para tener una autoestima sólida es el autoconocimiento real”. En este sentido, el conocernos a nosotros mismos e identificar aquellas fortalezas personales que nos hacen únicos e irrepetibles vuelve a ser clave para nuestro bienestar.

Aquí puedes leer toda la publicación http://vivirenflow.com/en-san-valentin-quierete/

Adictos al afecto

Comparto un fragmento del artículo “adictos al afecto” publicado en La Vanguardia, en el cual he colaborado.

Adictos al afecto

Amar no es sinónimo de sufrir. Aun siendo una afirmación obvia, hace falta recordarlo de vez en cuando. La búsqueda del amor es una de las necesidades básicas del ser humano; el afecto nos convierte en seres fuertes, pero si al alcanzarlo nos entregamos en exceso y no acertamos a delimitar los sentimientos, la pasión se puede convertir en veneno. “No puedo vivir sin ti”, “vivo por y para ti”, “sin ti no soy nada”… son frases que encierran mucho más que amor. Son un claro síntoma de que el deseo se ha convertido en necesidad, y amar en un tormento. Los dependientes emocionales albergan una gran carencia afectiva y por ello se anulan a sí mismos y, aun siendo conscientes de su infelicidad, se entregan completamente a relaciones de pareja destructivas. Es como si estuvieran enganchados al amor, como si fueran adictos al afecto.

“La inseguridad, la culpabilidad o la percepción de que el origen de su conducta y comportamiento es externo a la propia persona, pueden hacer que sienta la necesidad de protección, ayuda y dependencia de otra persona”, apunta Navarro. Explica, además, que suelen tener pocas competencias emocionales, que tienen dificultades para expresar y regular sus sentimientos de manera apropiada, y les cuesta comprender las emociones propias y las de los demás. Todo ello propicia, inevitablemente, el establecimiento de un papel de sumisión en las relaciones. El proceso de subordinación se convierte en un círculo vicioso: la dependencia emocional provoca relaciones de pareja desequilibradas en las que se sufre mucho, y eso hace que el autoestima del dependiente se vaya minando, pero aunque se estén consumiendo prefieren ese tipo de relación a quedarse solos.

Es posible plantearse que la pareja también puede tener parte de culpa. Sin embargo, Navarro subraya que no se trata de buscar culpables, sino de identificar qué papel desempeña uno mismo en su dependencia. “El dependiente, en cierto modo, hace sentir bien al protector, a la pareja. Siente que le cuida, que es importante para ella, que sin ella no sería nada… En definitiva, alimenta su ego”. Con lo cual, normalmente el origen de la relación tóxica no suele estar en la pareja, es más, al dependiente le suele interesar un tipo de persona a su medida para que encaje en una relación de carácter dependiente. “Suele buscar relaciones protectoras. Acostumbran a elegir una pareja más mayor, más madura, con una personalidad fuerte, que les de seguridad y tranquilidad”.

Pero por mucho que adopten un papel de sumisión, las personas dependientes suelen manejar a su antojo a la pareja, ya que recurren a menudo al chantaje emocional. “Es su única herramienta. Necesitan sentirse protegidos, y es el instrumento de manipulación que tienen más a mano. De hecho, los niños también lo hacen nada más nacer, juegan con las emociones. Cuando nuestro bebé requiere atención nos hace reír para que le cuidemos y estemos encima de él. Cuando una persona va creciendo puede adoptar estrategias más elaboradas, como hacerse la víctima o hacerse el desamparado”, afirma Navarro. El problema es que estas conductas son dañinas, y nunca fomentan una relación en base al respeto, a los valores sanos. Normalmente utilizan estas técnicas de manipulación con su pareja, pero también lo pueden hacer con su gente cercana, puesto que la dependencia emocional no surge exclusivamente en el seno de una relación amorosa. Se da con menos frecuencia, pero hay relaciones entre amigos, e incluso entre padres e hijos que se convierten en destructivas. “Hay muchos casos de madres y padres que generan dependencia emocional en sus hijos”, asegura Navarro. “¿La razón? Resulta que uno se siente bien si su hijo depende de él. Se siente madre, o padre, un protector en definitiva, y resulta un papel interesante. No obstante, en realidad lo único que consigue es quitar autonomía al hijo”.