Pon freno a tus reproches. Fortaleza emocional aplicada

Hace unos días, en la calle, en Barcelona, escuchaba atónito como un niño le decís a su padre: ‘Es que no me has dado agua’. ¡Me quedé patidifuso! Si analizas con detalle esta frase en realidad este niño estaba haciendo sentir culpable a su padre por el simple hecho de no tener el super poder de detectar el nivel de deshidratación de su hijo.

 Por otro lado el padre no se escandalizó, ni se enfadó, ni reaccionó con tristeza; simplemente le dio agua con una actitud resignada. ¿Se te ocurre alguna manera más respetuosa y constructiva de pedir agua? En este vídeo reflexiono sobre nuestro estilo de comunicación y proporciono algunas herramientas para poder adoptar un estilo de comunicación más positivo y constructivo.

Tienes una conversación pendiente. Fortaleza emociona aplicada.

¿Cuántas veces has evitado afrontar un tema con tu pareja, tu jefe o tus hijos? Una conversación en el momento justo puede ayudarte a vivir más feliz. Comunicarse, hablar, es bueno para el corazón y para las relaciones sociales. Continuamente tenemos que estar negociando, fijando límites o expresando nuestras necesidades; así que analiza el motivo por el que tienes esa conversación pendiente y afróntala.
Sé que es difícil, pero no te preocupes, en este vídeo te proporciono algunas claves para que puedas afrontar esa conversación pendiente

¿Hablamos?

Me gustaría compartir una reflexión que me ha sorprendido mientras estaba trabajando sobre la comunicación en la pareja.

Es curioso analizar como las personas comunicamos nuestras necesidades a los demás, sea nuestra pareja, amigos, familia, vecinos,  jefe, compañeros de trabajo, etc.

Más curioso es, todavía, como les informamos de que necesitamos su ayuda para cubrir nuestras necesidades.

¿Cuántas veces el camino para informar a nuestra pareja de que necesitamos un abrazo ha sido largo y retorcido? ¿Alguna vez te ha pasado que un aislamiento por tu parte en realidad era una petición de una conversación?

La comunicación en la pareja y con otras personas siempre es mejor que sea clara y directa, pero en ocasiones, no somos capaces de reconocer lo que necesitamos. Justo en esos momentos, para esas ocasiones; os animo a que despleguéis vuestra mejor imaginación, a que realicéis un ejercicio de empatía y que con un abrazo y una actitud amable, le preguntéis a vuestra pareja qué necesita.

Sé que es difícil, sé que ante manifestaciones de ira o de desconexión de nuestra pareja lo más fácil es que reaccionemos de la misma manera… Pero es bien cierto, que justo en esos momentos, es cuando se hace necesario un acto de comprensión que transcienda la incapacidad para comunicarse de la pareja y que te ayude a identificar lo que tu pareja te está pidiendo. ¿Acaso no lo podríamos llamar amor?

Lejos de confundirlo con sumisión o con la asunción de una responsabilidad que no debes asumir; me gustaría que lo entendieras como la ejecución de una estrategia que permitirá reequilibrar de nuevo a tu pareja y a la pareja.

Cuando uno de los miembros de la pareja está emocionalmente alterado, sus capacidades cognitivas se ven relegadas a un segundo plano. Todas nuestras funciones superiores se ven afectadas de una u otra manera. Perdemos la creatividad, nuestra capacidad para comunicarnos se torna tosca, somos incapaces de pensar sin distorsionar su contenido, la percepción se torna selectiva, etc.

Justo en ese momento, la parte de la pareja que todavía guarda perspectiva y capacidad de análisis, puede ejercer el papel de facilitador del retorno al equilibrio…

¿Qué te está pidiendo tu pareja? ¿Más cariño? ¿Más atención? ¿Más independencia? ¿Un  espacio sin niños?

¿Habláis? ¿Hablamos?