hollande¿Hubiera dejado Hollande a su pareja si no lo hubieran pillado con otra mujer? ¿Cuánto tiempo debió estar engañando a su confiada esposa? ¿A que esperaba para decírselo?

El pasado lunes, mientras impartía un curso, compartí con mis alumnos mi intención de dedicar mi próximo artículo a la infidelidad de Hollande… Pero mi sorpresa fue máxima cuando me comentaron que de qué me extrañaba, que ser infiel era normal y que lo era mucha gente…

Ciertamente no me sorprendió el dato, lo que me sorprendió es la normalidad con la que se acepta y se tolera la mentira, el engaño deliberado de forma repetida y la falta de respeto hacia la dignidad y la integridad de una persona. Permíteme diferenciar entre engaño y acuerdo. No es lo mismo. La diferencia radica en que la persona engañada no ha tenido la oportunidad de elegir ser engañada; mientras que en un acuerdo ambas partes tienen las mismas reglas de juego.

Pero permíteme que te formule una pregunta. ¿Estás bien con tu pareja? Si la respuesta es no debes formularte otra pregunta. ¿Existe alguna posibilidad de que estés bien? Es decir, ¿Puedes reconducir la situación con tu pareja?

Y finalmente una pregunta más. ¿Qué estás haciendo para que tu relación de pareja funcione bien? ¿Qué estás haciendo cada día para alimentar tu relación de pareja? Si, cada día…La decisión que debió tomar Hollande no era si formalizaba una relación con Julie Gayet o no –que por lo que parece debió de haberla tomado hace un par de años–. La decisión que tenía que tomar Hollande, hace mucho tiempo, era si seguía con Trierweiler o no, incluso sin tener una alternativa, sin disponer de una oportunidad, sin necesitar de una amante o sin verse obligado a hacerlo porque le han descubierto.

Conozco a muchas parejas afectadas del virus de la rutina, de la bacteria de los niños son más importantes que nosotros, de la terrible enfermedad que roba la iniciativa y la ilusión y termina por convertirlos en zombis que van por la vida en modo stand by. Parejas que conviven como compañeros de piso, parejas unidas por motivos económicos, parejas que se soportan a cambio de una posición social, parejas acomodadas en la desidia e incluso parejas que siguen juntas por cobardía…

Sea cual fuere el caso te animo a que te formules las preguntas que te he indicado más arriba, prestando especial atención a lo que estás haciendo tú para que tu relación de pareja funcione. Si no deseas tirar por la borda todo lo que un día compartisteis y si deseas asegurarte de que existe un resquicio, por pequeño que sea, de reconducir tu relación de pareja ya puedes empezar a trabajar.

Empieza por trazar un plan de reconocimiento, de reenamoramiento y de revalorización de tu pareja. No lo hagas tú solo, implica a tu pareja. Abre nuevas vías de comunicación, busca momentos de calidad para la pareja e invierte en recuperar a la persona que te hacia estremecer cada vez que te miraba o tocaba… ¿Ya no lo recuerdas?

Si no existe ninguna posibilidad de impulsar tu relación de pareja, te animo a que hagas un último ejercicio de respeto hacia la persona que un día depositó su confianza, sus ilusiones y sus miedos en ti. Respeta, por última vez la dignidad de la persona que desnudo su corazón ante ti.

No te engañes, no la engañes. No busques justificar tu falta de respeto, no culpabilices a tu pareja, no eludas tu responsabilidad y recuerda que cada vez que te ves con una tercera persona, estás eligiendo, activamente, engañar, mentir y provocar sufrimiento a tu pareja… Cada vez…

No la engañes, no es justo. Dale la oportunidad de que tenga las mismas condiciones de juego que tú. Permítele que elija si quiere seguir junto a una persona que la menosprecia, la engaña y la traiciona.

Si estas receptivo o receptiva a otras personas debes plantearte serias preguntas, disipar las dudas y tomar la decisión adecuada, sea trabajar para reconducir la relación o iniciar una nueva vida solo o sola, sin esperar que nadie te solucione la situación, sin esperar el oportunismo, sin encontrar la motivación en una tercera persona instrumentalizada para ganar seguridad. Además piensa que posiblemente tienes parte de culpa o responsabilidad de que la relación haya llegado al punto en el que está.

Señor Hollande: ¿Será capaz de respetar la voluntad de los millones de personas que le votaron? ¿Qué diferencia hay entre engañar a tu pareja o a millones de desconocidos? ¿Será capaz de actuar de manera más honesta a nivel político? ¿Qué puede esperar la señorita Gayet de alguien que ha estado mintiendo y despreciando repetidamente durante dos años la confianza que le deposito su pareja, la persona que un día amo como ahora la ama a ella?

4 comentarios

  1. Hola!! Me alegra leer esto porque justo hoy me he enterado de una infidelidad de mi pareja.
    Según las teorías de otros psicologos, parece que es algo totalmente normal y justificable… pero yo en el fondo lo veo justo como lo describes.
    Un abrazo desde Almería!!

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  2. Yo pienso que el/la que es infiel, es una persona insatisfecha, de manera que no es feliz con lo que tiene al lado, se autoengaña. Es más digno de lastima que quien padece la infidelidad, que solo sufre por sentirse traicionado por otra persona. Su alma la tiene limpia.
    Para mi el infiel es un ser debil que no es capaz de estar solo, evidentemente porque no se quiere.
    No he conocido a ninguna persona infiel que se sintiera dichoso con su vida. Triste, no?

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