ganas la vidaCada día podemos leer alguna noticia sobre alguien que ha engañado, mentido, estafado, robado, o defraudado abusando de una posición privilegiada. Pero lo cierto es que estas prácticas no son exclusivas de personas pertenecientes a la clase política o con una situación de poder. En mi práctica profesional como consultor me encuentro cada día con perfiles muy similares a los descritos en diferentes empresas y en diferentes cargos.

Hay personas que mienten deliberadamente con el objetivo de posicionarse adecuadamente en su empresa. Engañan a sus superiores y a la gente que trabaja con ellos. Este tipo de personas suele creer que sus subordinados no se dan cuenta de sus mentiras, cuando en realidad lo único que hacen es aguantarlas porque tienen que pagar una hipoteca o un alquiler. Querido mentiroso, que no te digan nada no significa que no vean tus estrategias, significa que no pueden hacer nada más que guardar silencio. Pero ten claro que tus mentiras menoscaban tu autoridad -si algún día la tuviste- y provocan dolor y sufrimiento.

Algunas personas ocultan, parece una forma de engañar, pero no es lo mismo. El que oculta está más preocupado por defenderse de posibles errores y ocultarlos que de aprender y mejorar su desempeño. Posiblemente si aplicara la mitad de energía y tiempo que destina a ocultar y tapar, en ocasiones implicando a otras pobres víctimas, en formarse, no necesitaría mentir ni ocultar nada. Hay personas que manipulan a quien necesiten para su beneficio propio. Sin ningún tipo de escrúpulos ven a las personas que les rodean como meros instrumentos destinados a facilitarle sus objetivos. Al buen manipulador no se le ve venir, se posiciona al lado de las posiciones de poder y juega con sus inseguridades y miedos. En realidad son buenos detectando la condición humana, sus miedos y sus deseos, que pena que no transformen esta habilidad en una virtud al servicio de la comunidad.Hay personas que falsifican. Aunque es parecido a engañar u ocultar, no es exactamente lo mismo. El falsificador deja constancia escrita de sus falsificaciones. Cambia documentos o se inventa situaciones. Su máxima consiste en mentir…miente, miente que algo queda… Querido falsificador ¿No te cansa estar todo el día construyendo parapetos defensivos? También hay personas que torturan. Suelen ser crueles y se amparan en su posición de poder para poder ejecutar su psicopatía. La tortura psicológica es tremendamente tóxica y dañina. Normalmente se tortura en forma de ataques a la autoestima, rebajando el autoconcepto de una persona, creando inseguridad, dependencia o provocando sufrimiento. Señor que disfruta provocando dolor a su alrededor ¿Toleraría usted que le provocaran el mismo dolor que provoca usted?
Hay personas que simulan ser lo que no son. Normalmente desconfía de quien se presenta como buena persona o como víctima del mundo.

Cuando describen a alguien como por ejemplo: ‘es tan majo, tan buena persona…’ te recomiendo que huyas, con todas tus fuerzas… Querido simulador, usted sabe mucho de marketing. ¿Qué le parece si en vez de crear una campaña de marketing sobre lo buena persona que es, lo hace sobre las virtudes de su empresa? Hay personas que desprecian a todo y todos. Su menosprecio se basa en una falta de respeto. No respetan a sus equipos, a sus compañeros, a sus jefes e incluso a los accionistas. Si los respetaran no les robarían, ni les engañarían, ni mirarían por su beneficio propio a costa de la empresa. Querido mercenario, sé valiente para cambiar de trabajo si ya no te gusta el que estás realizando. La gente que te rodea te lo agradecerá.

Hay personas que defraudan y roban. Algunos roban dinero, otros recursos, otros contactos. Recuerdo el caso de un cliente robado por su director financiero, bueno ahora recuerdo otro caso… Ah y otro más, esta vez por el director de compras que recibía comisiones por las compras que el proveedor las cargaba directamente a la empresa, ah y un director comercial que camuflaba como regalos a clientes sus propias compras… ¿Pero porqué se comportan así? El perfil de estas personas suele ser parecido. Personas egoístas, poco respetuosas, ególatras. En ocasiones tienen miedo a perder su puesto de trabajo, en otras ocasiones tienen una autoestima anormalmente alta que provoca que se crean más listos que nadie y con el derecho a actuar como actúan. Incluso hay personas que no están cualificadas para desempañar sus funciones a pesar de que tiene un máster en relaciones públicas.

El modus operandi suele ser igual, primero buscan fieles y adeptos de la misma calaña, luego forman un entramado de favores y terminan por blindar su posición. Para poder vivir más tranquilos suelen engañarse con frases como: ‘todo el mundo lo hace, se lo tienen merecido, si me pagaran más no lo haría, me han provocado que termine así…’ y otras escusas estúpidas que les permiten tener una buena imagen de ellos mismos a pesar de la vileza de sus actos. En definitiva han olvidado el motivo por el que han firmado un contrato laboral o por el que han sido elegidos en las urnas: Poner su talento al servicio de la empresa o de los ciudadanos a cambio de una suma de dinero. Si has identificado a personas así alrededor tuyo ten cuidado. No vayas a decírselo a tu jefe porque si no se ha dado cuenta de lo que ocurre puede ser porque el personaje es muy listo o porque el jefe no está por la labor, por lo que le vas a crear un problema y en muchas ocasiones se suele matar al mensajero del rey. Además si el líder no es suficientemente perspicaz para identificar a este tipo de personas en su equipo… ¿Cómo va a poder ejercer correctamente su liderazgo?

Pero por otro lado también es posible que sea una conducta conocida y tolerada ya que el superior posiblemente haga lo mismo o tenga beneficios de esta manera de proceder; por lo que en este caso tampoco hace falta que denuncies la situación. A menudo me preguntan… ¿Pero cómo podemos mejorar el bienestar en el trabajo y conseguir que la gente vaya a trabajar más contenta? Haciendo un ejercicio de honestidad y coherencia y sacando fuera de la organización a este tipo de personas. Pero perderé mucha gente, me dijo un directivo… Es igual hay miles de personas preparadas esperando una oportunidad. Y en definitiva no vas a perder fuerza productiva. Por no hablar de los beneficios de tener a una persona motivada y agradecida en la empresa.

Afortunadamente hay personas que no necesitan mentir, engañar, estafar o robar para ganarse la vida. Personas que tienen valores suficientes como para ganarse la vida honestamente. Personas que brillan gracias a sus virtudes y talentos. Personas entregadas, comprometidas, implicadas, responsables y respetuosas. Personas que se indignan ante una persona que roba, falsifica, miente, manipula o abusa de su poder.
Te animo a que destaques, a que brilles… pero recuerda que si has de destacar que sea por tus virtudes, no por tus miserias. Gánate la vida gracias a tu talento y a tu esfuerzo…

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